Soja

Conclusiones sobre manejo de malezas en cultivos de soja en siembra directa

Fuente: AAPRESID

Las malezas son plantas adaptadas a los ambientes modificados por la actividad productiva, que interfieren marcadamente con la misma y constituyen una de las principales causas de pérdida de rendimiento de los cultivos.

El sistema de siembra directa modifica el ambiente productivo, teniendo influencia sobre la dinámica de malezas. En términos generales, el manejo de malezas en siembra directa se simplifica; ello siempre y cuando se aborde el tema con un enfoque integral o sistémico considerando rotación de cultivos, biología de las malezas, rotación de principios activos, estructura de cultivos, y otras medidas complementarias, que en conjunto tienden a perjudicar el desarrollo de las malezas.

En el caso específico del cultivo de soja, se midieron pérdidas promedio durante 15 años por presencia de malezas durante todo el ciclo en cultivos de soja en convencional del orden del 27 al 100%. En cambio, en cultivos de soja en siembra directa, la reducción del rendimiento osciló sólo entre 25 y 50%.

Una de las cuestiones más importantes a considerar para el manejo de las malezas es la rotación de cultivos, ya que la intensidad y diversidad de la misma influirá marcadamente en la dinámica de las mismas. Por ejemplo, una de las cuestiones que mayor interés despertó en la jornada de intercambio fue el manejo durante el período de barbecho que media entre la cosecha de un cultivo estival y la siembra de la soja de primera. El período en cuestión es muy extenso y el debate se centro en la estrategia de uso de residuales tratando de reducir el número de aplicaciones de herbicidas. A pesar de ello, este problema no ocurre en rotaciones más intensas, como ser aquella que no incluya la realización de soja de primera (ej: Trigo/soja-maíz).

Una alternativa, puede ser la realización de un cultivo de cobertura, que crecería durante la primera mitad de este largo período de barbecho, consumiendo agua y nutrientes que igualmente no serían aprovechados por el cultivo posterior de soja. La idea es que la recarga del perfil y la mineralización en términos importantes se darían al inicio de la primavera; en consecuencia, un cultivo de cobertura secado a tiempo no debería interferir en la producción del cultivo de soja posterior. La ventaja de esta herramienta es que controlamos malezas por competencia e intensificamos la producción: aportando cobertura de rastrojos, reteniendo nutrientes, mejorando las condiciones físicas por aporte de raíces y generando materia orgánica en el mediano plazo para el sistema de producción. Un adecuado análisis de balance económico de esta practica, comparando ventajas e inconvenientes, en cada zona permitirá decidir su implementación.

Estrategias de control químico durante barbechos largos

Hechas estas aclaraciones, nos detendremos en el análisis de las diferentes estrategias químicas con que contamos para tener un período de barbecho limpio. El objetivo perseguido es el acumular la máxima cantidad de agua posible en el perfil para que pueda ser utilizada por la soja siguiente. Esto le daría una cierta independencia de las condiciones ambientales durante buena parte del ciclo de cultivo. Una de las alternativas más utilizadas es el uso de glifosato con metsulfurón; aplicado esté últimos a dosis variables entre 5 y 8 gr/ha en tratamientos tempranos (principios a mediados de junio). Este tratamiento permite realizar un control total de las malezas presentes, aportando cierta residualidad frente a malezas de hoja ancha de germinación otoño - invernal. La principal ventaja está dada por el bajo costo económico del tratamiento; y la desventaja es la falta de rotación de principios activos, ya que este tipo de herbicidas (inhibidor ALS) es muy utilizado en trigo o en barbechos de otros cultivos. Cabe aclarar, que al ser la degradación en suelo del metsulfurón mediante hidrólisis deben llover mas de 30 o 40 mm entre la aplicación del producto y la siembra del cultivo de soja, evitando así problemas de fitotoxicidad en la soja.

Una segunda opción, puede ser el uso de atrazina en mezclas con glifosato, aplicadas en fechas tempranas, no más allá de junio para las condiciones de la pampa húmeda. Las dosis de atrazina utilizadas varían entre 1 y 2 lt/ha, logrando un excelente control residual en malezas de hoja ancha. Es decir, que se mejora el control prolongado respecto a metsulfurón, con la desventaja de su mayor costo y la falta de rotación de principio activo. Considerar que en cultivos de maíz o sorgo es común el uso de atrazina tanto en barbecho como en preemergencia o postemergencia temprana. Es importante recordar que en esta mezcla de glifosato y atrazina es aconsejable aumentar la dosis del primero en un 25% respecto a la dosis que uno quisiera aplicar, ya que algunos componentes incluidos en la formulación de la atrazina inactivan parte del glifosato.

Algunos técnicos presentes en la jornada mencionaron algunas situaciones de utilización de otros residuales durante el barbecho, tal es el caso de Preside (flumetsulam), Oneshot (imazaquin) y Brodal (diflufenicam). Respecto a este último producto se mencionó que hay experiencias de utilización hasta 30 días antes de la siembra del cultivo de soja con dosis de 150 cc/ha, sin que se evidencien problemas de fitotoxicidad. Es una alternativa interesante cuando existen problemas de Viola en el lote, ya que logra un control residual de esta maleza que se caracteriza por tener camadas de germinación escalonada. En cualquiera de los casos analizado lo importante es analizar, varios factores: duración del período de barbecho, momento de recarga hídrica del perfil, textura del suelo y contenido de M.O., malezas problemas, riesgo de fitotoxicidad y costo del tratamiento. Obviamente, todo esto dentro de un esquema rotacional preestablecido, y combinado con herramientas culturales de manejo como ser fechas de siembra, elección de cultivares, densidad y distanciamiento entre hileras, entre otras.

Consideraciones para algunas malezas:

  • Cebollín (Cyperus sculentus): Varios participantes comentaron que era una maleza que se presentaba generalmente en variadas situaciones de lote. Al respecto se comentó una experiencia de control de cebollín en la zona de Monje (Santa Fe), en un lote con antecesor maíz que fue a soja de primera. En esta situación, luego de cosechado el maíz, y en presencia de un otoño muy llovedor, el lote se pobló con esta maleza. Debido a la falta de piso por las condiciones descriptas, sumado a que el lote tenía parte de bajos, se dificultaba el ingreso con equipos terrestres. En consecuencia, se optó por realizar un tratamiento aéreo con Sulfosato a una dosis de 5 lt/ha. El control logrado fue excelente, aunque la maleza demoró más de 35 días hasta su completo secado. Posteriormente, se sembró una variedad de soja RR, que recibió dos aplicaciones a base de glifosato, una en presiembra y otra en postemergencia. Con esta estrategia, prácticamente se eliminó el problema de cebollín en el lote. Otra opción en presiembra es el Capaz (sulfentrazone) que permite un control de cebollín con cierta residualidad. La dosis a utilizar es de 600 a 700 cc/ha. Este tratamiento tiene la desventaja de ser su costo algo elevado, comparado con otras alternativas.
  • Verdolaga (Portulacca olearacea): En aplicaciones de postemergencia de glifosato en soja RR a dosis de 2 lt/ha se evidencia un control parcial de esta maleza. Específicamente, las hojas de la verdolaga se secan y caen, pero los tallos se tornan más carnosos y rojizos, produciendo un posterior rebrote de las plantas. Como alternativas frente a este problemas se puede aumentar la dosis de glifosato a 4 lt/ha o bien agregarle a la dosis normal de glifosato 200 cc/ha de Cobra (Lactofen).
  • Commelina (Commelina sp): Es una maleza que ha crecido en abundancia en algunos lotes de siembra directa. En general no se logran buenos controles con glifosato solo en postemergencia de sojas RR. Una estrategia conveniente es la mezcal en barbecho de glifosato con 2,4-D, complementado con un tratamiento en postemergencia del cultivo con glifosato en mezcla con Cobra (Lactofen) y Pivot (Imazetaphir).
  • Bejuco (Ipomea sp): En lotes con problema de Ipomea es recomendable al aplicación de Spider (Diclosulam) en mezcla con glifosato en presiembra (alrededor de quince días previo a la siembra). Ello permite un control residual de esta y otras malezas de hoja ancha, como por ejemplo Amor seco (Bidens sp.). Se aclara que se pueden lograr buenos controles con glifosato, solo si la maleza es muy pequeña.
  • Lecherón chico (Euphorbia hirta): Es una maleza que presenta dificultad de control con glifosato solo. A pesar de ello, es una mala competidora. En consecuencia, el acercamiento de hileras de soja es una herramienta que disminuye el impacto competitivo de esta maleza. Como opción química se puede mencionar en sojas RR la mezcla de glifosato con Cobra (Lactofen).



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