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Capacitación: tecnología en
producción
Excelencia para la
investigación en alimentos
El Citelac, de la Universidad Tecnológica Nacional, Regional Villa María,
aporta recursos de punta para la industria láctea y frigorífica
"El Citelac (Centro de Investigaciones en Tecnologías Lactocárnicas) cubre
todos los eslabones de la cadena productiva, partiendo de la producción
primaria, siguiendo por la faena y continuando por la transformación y el
control de los productos cárnicos", dice su director Hugo Dellavedova,
orgulloso de un centro de investigación que ha hecho un cententar de aportes
a la producción local.
El Citelac cuenta, además, con laboratorios, plantas piloto, equipamiento y
recursos para realizar tareas de investigación, de desarrollo, transferencia
de tecnología, industrialización, logística y certificación de calidad,
entre otras, según comenta Dellavedova.
El centro fue creado en 1990 por la Regional Villa María de la Universidad
Tecnológica Nacional (UTN), con el objetivo de investigar, desarrollar y
transferir tecnología para las pujantes industria frigorífica y a lácteas
locales, y para optimizar cambios en estas industrias que permitan optimizar
la gestión empresarial, mejorar el nivel tecnológico y de calidad de sus
productos, y modificar el perfil productivo de la región.
"Desde que nació Citelac hemos brindado los más variados servicios en el
área de producción y transformación de la carne: capacitación y difusión,
consultoría y asistencia técnica, investigación, desarrollo y transferencia
de tecnología; dirigidos a productores primarios, entidades de formación,
instituciones y organismos privados y oficiales vinculados al sector",
comentó el director.
Carlos Seggiaro, de la Fundación Fortalecer, de la Federación Agraria
Argentina, es uno de los que han contratado los servicios de Citelac en
repetidas ocasiones. "Ellos brindan un excelente trabajo a un precio más
bajo que un consultor particular por depender de una universidad nacional, y
encima tienen el respaldo que ello significa", dijo Seggiaro. Fortalecer
trabajó con Citelac en proyectos como una planta de furfural en Entre Ríos,
en una planta de conejos de Marcos Juárez y, últimamente, con la
Denominación de Origen del salame de Oncativo.
Al respecto, Larry Bartoloni, presidente del Centro Comercial Industrial y
de Servicios de Oncativo, comentó que el rol del centro de investigación
villamariense en esto fue muy importante: "Citelac dio el asesoramiento
técnico y el acompañamiento trabajando desde la materia prima hasta el
producto elaborado". Otro proyecto de Citelac en Oncativo fue el de darle
valor agregado a la soja a través de la fabricación de harinas de soja
micronizada para uso industrial alimentario.
Capacitación
Además, Citelac brinda servicios de capacitación destinados a industrias de
transformación, productores, entidades y toda institución vinculada al
sector agroalimentario. "Estas actividades de capacitación están orientadas
a operarios, técnicos y cuadros intermedios de las empresas del sector,
proporcionando formación básica, actualización y perfeccionamiento, en
nuestras aulas o en el propio establecimiento del interesado", expresó
Dellavedova.
Uno de las firmas que utilizó estos servicios de capacitación fue Bustos y
Beltrán, en cinco de las plantas frigoríficas del grupo, para entrenar a sus
empleados en faena de plantas frigoríficas.
Además, el centro cuenta con una planta de chacinados para sus
investigaciones y una planta de alimentos balanceados, única en su tipo, con
reactor por hidrólisis, "que acogió a una gran cantidad de alumnos, como
pasantes o becarios de varias de las carreras que se dictan en la UTN",
contó Delladedova.
Respecto del frigorífico, el centro cuenta con la infraestructura del
Matadero Frigorífico Villa María, con habilitación "Clase A" para tránsito
federal de carnes. Allí la institución realiza tareas académicas y de
investigación.
Citelac tiene convenios con cooperadores, municipios y empresas particulares
de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
Su último proyecto, en cooperación con la FAA, consistió en el desarrollo de
una planta modular de producción de biodiesel a partir de aceite de colza,
planta que está montada sobre un porta contenedor que en estos momentos está
operando en diferentes lugares del país y participando de exposiciones
vinculadas al sector agropecuario.
Por Gonzalo Graña Velasco
Para LA NACION
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