
Efecto del raleo de macollos en maíz
Fuente: INTA
A raíz de una consulta sobre el número inusualmente alto de macollos que presentaban
las plantas de un cultivo de maíz del área rural de Leones (Cba.), se realizó un ensayo
para evaluar su efecto en el rendimiento.
La bibliografía menciona tres factores principales como causales del macollaje del
maíz: el primero es la abundancia relativa de recursos ambientales. Agua y nutrientes son
los más relevantes pero también las temperaturas juegan un papel fundamental ya que en
días frescos las plantas disminuyen su crecimiento pero no la fotosíntesis, aumentando
su contenido relativo de reservas de hidratos de carbono y por lo tanto estimulando el
macollaje.
La densidad de siembra, es otro factor que, según se consigna, puede favorecer el
macollaje como mecanismo de compensación ante una baja densidad que desaprovecha agua,
luz y nutrientes. Otros mecanismos de compensación como prolificidad y plasticidad de
tamaño de espiga contrarrestan su efecto.
Por último está el genotipo que es, en definitiva, el que gobierna el sistema de
compensación que usa el híbrido. Algunos materiales tienen mayor tendencia a dar
macollos que otros.
El ensayo
El lote de producción donde se instaló el ensayo se encuentra 15 km al norte de
Leones, cuenta con tres años de agricultura anteriores al presente maíz. Se preparó el
suelo con cincel y rastra de discos de doble acción, y se sembró el híbrido Titanium F1
de Cargill el 13/9/99.
Para el control de malezas se usó Atrazina en dosis comerciales en preemergencia.
Se realizaron dos tratamientos en parcelas de 42 m2 con cuatro repeticiones:
R: plantas con los macollos eliminados manualmente.
S: plantas intactas que conservaron los macollos.
En el estado V7 se realizaron los conteos de plantas y el raleo manual (R). En la
cosecha se contaron nuevamente las plantas y se extrajeron todas las espigas. Las n
espigas mayores (donde n es el número de plantas cosechadas) se consideraron como
pertenecientes a los tallos principales, y las restantes, espigas secundarias o de
macollos. Las dos categorías de espigas fueron trilladas por separado para conocer su
participación en lo producido.
Resultados
Condiciones climáticas
Las condiciones climáticas durante los primeros estadios fenológicos del cultivo
fueron particularmente favorables al macollaje. Durante la segunda decena de Setiembre y
la primera de Octubre se presentaron temperaturas bajas e incluso dos días con heladas (2
y 4/10/99) con 3,5 y 0,9ºC a nivel de superficie del suelo.
Densidad de plantas y espigas
El cultivo demoró de 8 a 10 días en emerger y presentó siempre un crecimiento normal
pero muchas plantas con 1, 2 y hasta 3 macollos de buen vigor. En el cuadro 1 se presenta
la densidad de plantas del cultivo en estado V7 y a cosecha, y el número de macollos
raleados manualmente en el tratamiento R
Cuadro 1: Densidad de plantas y macollos
Tratamiento |
plantas/ha en V7 |
Macollos/ha raleados
en V7 |
Plantas/ha a Cosecha. |
R |
54285 a |
36250 |
53928 a |
S |
53047 a |
0 |
53333 a |
Valores seguidos de la misma letra no difieren estadísticamente entre sí.
Como puede apreciarse en el tratamiento R se extrajeron casi 66 macollos cada 100
plantas. No es un porcentaje de las plantas que los presentaron, ya que las mismas
contaban con 0, 1, 2, ó 3 macollos. Por otro lado el número de plantas se mantuvo hasta
cosecha por lo que se deduce que el daño mecánico provocado al cortar los macollos no
afectó la persistencia de las plantas.
En el cuadro 2 se presenta el número de espigas cosechadas discriminando las que se
desarrollaron en macollos o como segunda espiga de las de tallos principales. En el
tratamiento R el número de espigas por planta fue de 1,077 mientras que en cada planta no
raleada S, se llegó a 1,187 espigas.
Si se analiza el número de macollos y de espigas, y asumiendo que el mecanismo de
compensación por prolificidad no funcionó en las plantas S, por contar con los macollos,
se llega a concluir que sólo uno cada 3,6 fue fértil (10.000 espigas de macollo/ha en
36.250 macollos/ha), y alcanzó a producir una espiga.
Cuadro 2: Número de espigas cosechadas
Tratam. |
Espigas/ha totales
cosechadas |
Espigas/ha de macollo
o segunda espiga |
Espigas/ha en tallos
ppales. (=pl. a cos.) |
R |
58095 a |
4167 |
53928 |
S |
63333 b |
10000 |
53333 |
Valores seguidos de distinta letra difieren estadísticamente entre sí para un nivel ?
=5%.
En el cuadro 3 pueden apreciarse los rendimientos y la incidencia de las espigas de
macollo o secundarias en la producción.
Cuadro 3: Rendimiento en grano (kg/ha) total y según ubicación de las espigas
Tratamiento |
Espigas principales |
Espigas de macollo o
segunda espiga |
Total |
R |
7988 a (98,6%) |
114 a (1,4%) |
8102 a |
S |
8054 a (93,4%) |
569 b (6,6%) |
8623 a |
Valores seguidos de la misma letra no difieren estadísticamente entre sí. Valores
seguidos de distinta letra difieren estadísticamente entre sí para un nivel ? =10%.
El cultivo con los macollos intactos (S)tuvo un rendimiento de 8623 kg/ha del cual 6,6%
(569kg/ha) fue producido en espigas secundarias o de macollo. Las plantas sin macollos (R)
rindieron 8102 kg/ha, casi todo (98,6%) en espigas principales. El número de grados de
libertad es muy bajo como para detectar diferencias estadísticas entre los rendimientos
totales o de las espigas principales, pero en el análisis de lo aportado por las espigas
de macollo o secundarias alcanza a encontrarse una diferencia significativa, a pesar de su
alto coeficiente de variación, para un nivel de confianza de ? =10%.
Es evidente la baja capacidad genética del híbrido a responder dando una segunda
espiga en el tallo principal cuando hay suficientes recursos hídricos y nutricionales a
disposición de la planta. Pero resulta interesante la capacidad de dar abundantes
macollos
que pueden aprovechar esa eventual sobreoferta ambiental produciendo grano extra.
Los macollos dieron un 6,6% del rendimiento en las plantas que los conservaron, pero
queda planteada la duda si al eliminarlos se provocó un daño mecánico en las plantas
que disminuyó su potencial.
Conclusiones
Con el híbrido usado y en las condiciones del presente ensayo no se presentan
diferencias estadísticas en el rendimiento de ambos tratamientos.
El híbrido empleado en esta experiencia no cuenta con la capacidad de dar una segunda
espiga en el tallo principal como respuesta a una abundancia relativa de recursos
ambientales (no es prolífico). Su mecanismo de compensación se basa en la producción de
macollos fértiles.
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